El muro de la vergüenza

A los caseros les encanta vigilarnos, así que nosotros también los vigilamos a ellos. Aquí está lo peor de lo peor.

Apartamentos Thicket: May Salvatierra, Narayan and Vishnu Jalan

Nos encontramos con el Thicket y su administración abusiva de apartamentos y propietarios negligentes a través de un inquilino que nos contactó después de que uno de sus vecinos fue a repartir nuestros folletos en la zona. Eventualmente, unos 50 inquilinos firmaron una carta exigiendo que la administración elimine rápidamente los riesgos de salud que representaban la infestación, el moho y el mal estado; además de acomodar a residentes con discapacidades— como lo exige la ADA—, y de despedir a un empleado acusado varias veces por múltiples mujeres de asalto y acoso sexual.

El siguiente lunes, nos alegró escuchar que la administración de la propiedad cumpliría la mayoría de nuestras demandas, pero luego nos enteramos que uno de los principales organizadores de inquilinos recibió una carta de desalojo y que el empleado acusado no iba a ser despedido. Estas represalias contra los inquilinos que ejercieron su derecho a organizarse para exigir una vivienda habitable para ellos y sus familias y vecinos son inaceptables. Los managers y dueños de los apartamentos han recibido las demandas de sus inquilinos. Aunque la administración ha cumplido algunas demandas, ellos siguen desalojando e incriminando ilegalmente a sus inquilinos como represalia por haber denunciado dichas agresiones sexuales, por haber solicitado acceso para sillas de ruedas y el cumpliento de la ADA, y por haberse organizado.

¡Las terribles críticas en internet no aprecian la gravedad de esta situación! Los inquilinos se quejaron por falta de reparaciones, plagas, inacción hacia los acosos sexuales, e incumplimiento de accesibilidad para sillas de ruedas. Este personal nepotista no tiene límites, se le hace fácil desalojar con regularidad y aprovechan que los procesos en las cortes son rápidos y están a su favor. A los propietarios, Narayan y Vishnu Jalan— quienes también son dueños de joyerías en la ciudad de Los Ángeles— no les importan estas cuestiones, siempre y cuando sigan recibiendo el dinero de las personas a las que descuidan. Por esto y más, sinceramente les aconsejamos que no alquilen en estos apartamentos.